Conclusiones I Congreso Internacional de Asistencia Personal en España

Noticia PREDIF
  1. La Asistencia Personal es una «herramienta humana» que proporciona una mayor igualdad de oportunidades a las personas con discapacidad. Es una ayuda entre personas, regulada por un contrato laboral, en la que se distinguen nítidamente los roles de la persona con discapacidad, que recibe la asistencia y tiene el control en la toma de decisiones, y los de la persona que desarrolla la acción, que es el Asistente Personal.
  2. En España, aunque la Asistencia Personal y la figura laboral que la desarrolla, el asistente personal, son términos que llevan varios años en los principales debates sociales y está reconocida en el ordenamiento jurídico internacional y nacional como un derecho subjetivo de las personas con discapacidad, no están consolidados ni legitimados socialmente.
  3. Las personas con discapacidad presentan un gran desconocimiento sobre la asistencia personal. En primer lugar, en cuanto al término en sí mismo, ya que desconocen la propia existencia del concepto de asistencia personal y la figura laboral que la desarrolla; la definición de esta y la diferencia crucial con otras prestaciones; en segundo lugar, el modelo teórico y de vida que lleva aparejado el acceso a esta figura o prestación.
  4. A nivel social, no existe una definición consensuada y legitimada de la asistencia personal. Esta situación está provocando un retraso en su desarrollo, ya que no existe una demanda generalizada y no se ha generado una necesidad social básica en torno a la asistencia personal.
  5. A nivel normativo, el problema no radica en el reconocimiento de derechos, puesto que están legitimados como derechos universales, sino en la forma de garantizar su ejercicio y disfrute por parte de las personas con discapacidad.
  6. En España, a pesar de que otras legislaciones ya aluden a la Asistencia Personal, es en la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia (LAAD, 2006) donde se reconoce el derecho subjetivo a este servicio, en forma de prestación económica. Entre otras muchas dificultades que plantea el marco normativo estatal para el acceso a la prestación de la Asistencia Personal, y en concreto la LAAD (2006), hay que destacar que, a pesar de ser reconocida por excelencia como una figura promotora de la autonomía personal, dicho marco potencia el acceso a esta, principalmente, en el ámbito educativo y laboral, además de que cuenta con una escasa dotación económica.
  7. A nivel de las comunidades autónomas, resulta muy difícil conocer en profundidad el régimen jurídico del asistente personal, debido a la dilatada producción normativa existente en cada una de ellas, lo que dificulta conocer con claridad el alcance y la repercusión económica de esta prestación. El desarrollo normativo de esta Ley Estatal, está originando importantes desigualdades territoriales debido a los siguientes motivos:
    1. Algunas amplían el régimen de compatibilidades previsto por la normativa estatal.
    2. El copago se regula de forma distinta en función de cada CC.AA.
    3. Se condiciona el importe de la prestación en función de la dedicación horaria (jornada completa o parcial).
    4. Limitan su acceso en función de la edad del beneficiario.
  8. A nivel económico, también se detectan dificultades que provocan una baja incidencia en la solicitud y acceso a la Asistencia Personal. Por un lado, se detecta que las cuantías establecidas por la LAAD 2006 son insuficientes, no sólo para llevar a cabo una vida independiente, sino para cubrir incluso las necesidades básicas de la vida diaria. Por otro lado, la prestación recibida no cubre los gastos básicos derivados los costes asociados a los derechos laborales del trabajador, que, sin embargo, exigen que sean abonados.
  9. La Asistencia Personal y el acceso a esta, es un derecho al que puede acceder cualquier persona en situación de dependencia, como se recoge en el ordenamiento jurídico español, en especial en la LAAD 2006. Asimismo, debe tener un carácter flexible, ya que cada persona debe poder elegir y definir su Plan de Vida Independiente, el tipo de asistencia que necesita, la persona que se adapta a sus necesidades y el tiempo que requiere para ello.
  10. La AP es una inversión beneficiosa y sostenible, innovadora, que genera empleo y promueve la autonomía de las personas con discapacidad. 

    En cuanto a la figura profesional del asistente personal, quedan claras las diferencias sustanciales entre otras profesiones afines, como la de cuidador o la de auxiliar de ayuda a domicilio.

  11. El/la Asistente Personal se define como la figura laboral que desempeña un servicio que posibilita a las personas con discapacidad llevar una vida independiente, al mismo tiempo que facilita su autodeterminación, autonomía personal y la toma de decisiones. En definitiva, es una nueva alternativa de servicio, centrado en la persona, que permite a la persona con discapacidad, vivir de una forma autónoma y activa.
  12. El asistente personal, es la figura que permite a la persona en situación de dependencia, elegir su plan de vida, aun con el riesgo a equivocarse, que al fin y al cabo es en eso en lo que consiste vivir.
  13. Hay que poner en valor la profesión del asistente personal, porque actualmente es precaria y no está valorada.
  14. Existe una propuesta firme por parte del CERMI de una formación de 50 horas consensuada por representantes de todas entidades de discapacidad,que ya se ha trasladado al IMSERSO con el fin de que pueda ser esa la formación en Asistencia Personal que se regle en el futuro.
  15. Las administraciones, el movimiento asociativo, y las personas con discapacidad tenemos un gran reto y una responsabilidad por delante para dar el impulso definitivo a esta prestación fundamental, basada en el derecho de las personas con discapacidad a vivir una vida independiente, y de este modo preservar los derechos humanos para la población de las personas con discapacidad.