Recomendaciones en la relación con tu asistente personal

Una mujer en silla conversa con su asistente personal que está sentado en el césped del campo

  • Relación laboral
    La relación entre el asistente personal y la persona con diversidad funcional o necesidades de apoyo, a la que presta sus servicios, debe estar regulada siempre a través de un contrato legal.
  • Cordial, pero no es una relación de amistad
    La asistencia personal debe ser autogestionada: el usuario o su tutor legal, debe tener el control directo sobre el servicio y la capacidad de elección en todos sus pormenores, desempeñando el rol de jefe en la relación entre empleador y empleado, como en cualquier ambiente de trabajo, siendo su responsabilidad contratar, dirigir, marcar las tareas a realizar, tiempos y formas de realizar dichas tareas a su empleado y evaluar su trabajo. Y, por supuesto, dar por finalizada la relación cuando estime incumplimientos en lo esencial del trabajo realizado.
  • El AP es un apoyo físico, no psicológico, afectivo o emocional
    Tanto el AP como la persona beneficiaria de la Asistencia Personal han de tener muy claro cuál es el rol de cada uno, por lo que han de establecer que el AP no es un apoyo psicológico, afectivo o emocional.
  • Los límites de la relación y los roles deben estar claros
    Una relación muy estrecha entre asistente personal y persona beneficiaria puede implicar una mezcla entre los roles laborales y personales, provocando un mayor número de incidencias (incumplimiento de horarios, funciones, acuerdos, etc.).
    No existe una receta para gestionar la relación. El equilibrio entre la relación entre el asistente personal y la persona beneficiaria, forma parte de un proceso de aprendizaje.
  • Grupos para fomentar el soporte entre iguales
    Posibilidad de hacer reuniones grupales de usuarios/as y reuniones grupales de asistentes personales para fomentar el intercambio de experiencia y el soporte entre iguales. Es una herramienta muy positiva tanto para el usuario/a como para el asistente personal, independientemente de cuál sea la fórmula de contratación elegida.